martes, 28 de abril de 2015

UNA ROSA EN EL PANTANO


La rosa temblorosa una fugaz brisa se desprendió del tallo
La inmaculada rosa siguió blanca sobre aguas turbias del pantano.
Sobre camalotes umbríos flotaban miembros de pétalos tornasolados.
La noche pura y serena amplió alegres brazos.

En el sentir del espacio rondaban lunas llenas
Que a la labor de su faena pusieron obra en mano.
Así fue la rosa blanca un seno en postras noches serenas

y las aguas del pantano vencido huyeron fugitivas del milagro.

DESFALLECER NOCTURNO


La noche desfallece,
mira la luna de ojos viudos.
Galope de amazona
sobre campos rudos.
El frescor de alamedas bostezan
en la madrugada/

Se inclina el reloj del gallo,
traza un panorama que augura
violetas llenas de hadas y Pegasos.

Cuatro cruces se amamantan en el mudo encanto
de corceles con proezas.
Crin al viento, vigilia de la cría.
La noche es un cometa agudo
que al poeta incita.
Inspirado lumen de sueño,
Imbuido el blanco papel aún es bruma
de musas sudando
sobre vetustos campanarios.
Majestuoso nido de estelas,
la noche tiene huecos
de cálidas arterias
donde se amparan  las plumas de los poetas/


Todos los derechos registrados en Safe Creative y Word Press Poetry


Poemas de ricardo alvarez@blogspot.com
Poemas de ricardo alvarez-blogger



TERESA Y EL VATICANO

El amor se lleva el escombro
de todo lo lánguido.
Las estructuras ferrosas del pasado,
el lívido desaliento que teje adornos
en las flacas tumbas.

El rostro del amor es bello y cálido
no como esas frías catacumbas
de capullos gélidos.
donde la espuma de los pechos
rosados ardía en las hogueras polutas/

Idolatradas putas eran cara
de reinado o vírgenes de acuario
que no habían mojado sus faldas.
Príncipes y reyes amanerados
con la mano del cuchillo hidalgo
en la hostia bendita lavaban sus pecados.

Cuerpos de seda aterciopelada,
finos labios adelgazados a presión.
En los indolentes atuendos
de la risa
usaban máscaras fijas.
El bélico amor que no se rinde
galopó en las riendas de Juana de arco,
le habían dado un alma de lana
y una mision de puñal ensangrentado.

Se arrodilló la Madre Teresa al besar
la mano del Vaticano,
cuanta deuda hermano
tenían las fosas de las cúpulas
y la insigne moneda de su estado
ante la mujer que azotó la tempestad
del hambre y hoy yace bajo la tierra
como un símbolo de prédica
útil para ornamentados santuarios/
Con certeza que esas bibliotecas lúcidas
la nombran en históricos diccionarios/

Todos los derechos registrados en Safe Creative & Published Word Press Poetry




REPITIENDO NOMBRES


No sientas que el amor se ha camuflado
en el vuelo libre de pájaros cansados
porque las esquinas del viento
tienen pulso de corazones alfareros,
toca mis estallidos en el pulso de mi pecho
que son más intensos
en las arterias del cuello cuando
te nombro voces y
resonancias de ecos diestros
y mido tus ojos que rebasan el cielo/
Pon tu mano en mi frente soñadora y
sentirás un vuelo de enjambre rosado, de
múltiples gaviotas arcillosas durmiendo a tu lado y
voces de cántaro fresco en mi geografía romántica/

Lleva de mi boca purpuras crepúsculos
a tus labios besadores
en mi voz de astros
con discurso de hiedras trepadoras.
Abre tu congoja de luna errante que
he traído este resplandor en los parpados.
Resonante alma mía de marea lejana,
celebremos inaugurados muelles
donde se colgaba la niebla en el ocaso
fondeando duras anclas
 de puertos distantes/

Elevemos un cometa de benignas pandoras
entre los hilos del viento
donde se desenrosca el álamo
repitiendo los nombres
en la meditación del tiempo/


Todos los derechos registrados en Safe Creative & Published Word Press Poetry


CRÍPTICO



El brillo ya no anda

tras las filas del colectivo.
La araña postrada en el camino
perdió su hilo de horrores y
la presente rata citadina
anda de la mano con su enemigo.

En el tren antes humano
viajan corbatas,
faldas ajadas,
tribus febriles aguerridas y
en los rieles indolentes
no cae ni una lagrima,
ni un sudor conurbano amigo.
La sociedad se ama con romanticismo cretino
y mancha la entereza del Buenos Aires querido.

El taxi hace su parada de mano con racana lupa,
busca el idioma extraño que suena a monárquica Calcuta.
Los hermanos del abasto sueltan su mano
al patíbulo de las cebras blancas recostadas al asfalto.
Dios ha perdido su escrutinio
en los confusos semáforos.
En una pagoda se halló una cruz,
en una iglesia un icono.
la sinagoga perturbada
abrió el portal a un Otomano y
y la intolerante fila del colectivo,
apostó prioridad en la mordida
del canino,
sin importar ni Alá, Jehová ni el Satanismo,
si iban delante de los caminos
sentados al primer cubículo de importantes
o en el furgón eruptivo de los mortales,
donde el veneno del periódico en comida
transforma la estadística veraz en mentirosa pesadilla.

Todos los derechos reservados en Safe Creative



OFICIO y EJERCICIO -

 

 

Este ejercicio sin hora..
Oficio de bella fatiga
que ignora la lluvia y la temperatura.
Amo hasta su látigo
cuando fustiga mis noches y
revela mi lengua su palabra ignorante
y sacude el frío mi mano de pluma.
Este ejercicio de calistenia
es oficio que ignoro quien implantó a mi mano.

¡No sé si mi oficio es arte o desastre!
Pero me obliga el amor,
la constante lágrima del oboe golpeado hasta el dolor y
el son del siku apagado en las vitrinas.
La queja propia y la ajena que me enajena,
el rapto de los besos prometidos,
la sápida lengua sin sabores, y
el horror de la hora con mi rostro en el espejo.
Oficio grato como dulce panal absorbido.
No sé si he pedido
el apetito de la sangre del escriba pero trabajo a diario
con la multiplicada lejanía del apartado y
el retiro adosado del que ignora mi lado.
Mi mano solo plasma el dictado de las voces
que rumorean la muerte del expirado y
la dicha del respiro que sopla en vano.
La ardiente vela del eco inconsciente
va labrando mis oídos de surcos y retratos/
dictando todos los sonidos del planeta
y alguna silaba del mas afuera
seguro se frizza en mis sienes y tímpanos de memoria.


LAS SANDALIAS DEL CAMINANTE



Cataclismo en ruinas
convoca incrédulos
que solo creen lo que avistan.

De incógnito en su reducto
comió el pan de la carne
y bebió el vino de la sangre.
Zapatos en los pies pífanos
cuando suenan falsos credos
ante la justicia de las cenizas.

El peregrino cruzó el desierto
al encuentro de la víbora,
se aplanaron sus sandalias y en la senda.
no halló al Padre bajo el madero
ni en el encierro de los bloques.

Donde andarán esos ojos irreverentes
que no hallan la fe en las retinas,
 beben vasos de plata beatificados
cuando el tormentoso pecho celeste
del caminante clavado
bendijo en agua al disfrazado enemigo.



Todos los derechos registrados en Safe Creative & Published Word Press Poetry