jueves, 10 de enero de 2019

PASAS CON EL RÍO - POEMA DESTACADO EN LA UNIÓN HISPANOMUNDIAL DE ESCRITORES - UHE- SEDE- TRUJILLO - PERÚ PASAS CON EL RÍO








Ver pasar el torrente caudaloso de aguas y piedras,
relámpago de cristales el rio transita a su desembocadura
y bajo los príncipes encorvados de rocas que unen riberas
se refresca el lomo de sombras y su larga crin color miel sombría

Sus espejos de cristales refractan rostros de cera diluida
sin olvido, algunas figuras reconocidas datan de viejas épocas
otras se evanescen en el brazo continuo y se desdibujan.
El canto melodioso de pájaros trinan y en recodo mi grácil damisela
proviene del manantial de flujo antípoda y constante,
enroscada con diamantes púrpuras su cuerpo navegante
aroma a pinos llevan sus trenzas,  espigas color  oro a su cabello,
eleva sus profundos cojos negros ysu mirar se asocia con el mío.

Paisaje majestuoso su piel cobriza, exaltación de lo bello,
la sonrisa vive en su rostro y canta como el mirlo
arde mi corazón, reposa mi alma en su belleza sin esmalte.
No caben tantos azabaches de ojos en el la tierra ni en el rio.
Por ellos doy mi mundo, ellos dan luces a mi camino errante.

Radiante  cual la tarde que me conquista, mientras el flujo
sigue el trazo de su cauce yo miro sus pechos como panales.
Hermosa mía, es tu cintura como el rio que a ciegas transita su cauce,
de siega en cereales y un cuarto de luna menguante fosforecen
farolas a tu mundo. Largas piernas que recorro son mi camino vagante.
Tus sinuosas caderas dos pasteles horneados en algún sitio oculto, aroma a humo en tus panaderías curvadas, recodos de sitios conocidos, y no por conocerte te amo sin por lo que has hecho sino por lo que no has realizado quizás por no habértelo pedido, cercana muñeca mía.

Tú cuya carne, hoy dispersión y polvo, cenizo del agua y la tierra viniste
Un rígido día del ayer tus ojos vieron la estrella derrumbarse. Divina
transitas como el rio hasta la plástica del hoy en el punto ápice del vino,
Eres tu el racimo cosechado en la mejor vendimia del incesante presente.
Extrañeza singular. Un amor que no se estrecha al límite carnal de la encina.
Del frutal pulposo que reluce su corteza y el carozo está intacto
como el soleado verano vigente.

Tal vez en lenta lluvia lave el tiempo sus calendarios urdidos,
serán nuestros hombres paradigmas nobles de humilde arcilla
y tal vez ocurra que sin mis manos abarque lo dulce de  tu cintura.



De LLUEVE EL VIENTO EN LOS TEJADOS- a publicarse julio 2019 - Ed. PALIBROS - N.YORK - EEUU

Hecho el Depósito según la ley 11-723- registro de autores.

CONSORCIO DE ABRAZO




Tendidos las espigas de sus cabellos
en un pajar de pupilas colmadas,
vi pasear sus curvas baldías
la cintura habilitada.
invisible era al ojo ajeno.

Acopió en mi piel
la diáspora de sus pueblos,
hecha de luces eternas
con su soledad iluminada
era el rubial de sus cabellos
el consorcio de mi abrazo,

La tenue caricia de venas
ribetes de sábanas glaucas.
Venia con retinas
en detención de chaflanes
tenían sus venas curvas
fluir de acequias constantes.

En somnolencia de monólogo
la lengua era un dilate
de abiertos parpados,
eran sus acalladas manos
bálsamo de mis heridas.
Exilió del aire mis angustias
con vocación de viento,
soplo de fuelle en su contexto
carbón mineral que al fuego
moldeó en aguas del alhambra
la sensual curvatura del disenso.

Era su voz plena la lentitud
cenagosa del barro
tan próxima a mis huesos
con la arcilla de carne fraguada
era estrépito estertor sobre la tierra calma,
cenizas al humo del incienso.

Melisma de incendio en beatitud
gozosa
caudal torrentoso de riadas
en pacífica calma.
De vórtices huracanados
ápice de calmo sosiego
sin memoria,
ni gata fuera de tiempo
en ausentes raíces del cielo
yacía entre la luz y la sombra
la transparente beatitud
que respeta la plenitud del silencio.


De LLUEVE EL VIENTO EN LOS TEJADOS- a publicarse julio 2019 - Ed. PALIBROS - N.YORK - EEUU
Hecho el Depósito según la ley 11-723- registro de autores

ESPIGAS





No sé de que hablan las palabras ajenas...
Yo te vislumbro de la nada con tu fervor entrante
tras una equilibrada partitura de antiguas penas.
En el apogeo de la mirada comencé a adorarte
como un atril de sinfonía y estandarte.
Con suprema entidad nutrida te anclas en el cielo
y amaneces con el fulgor de una mañana luciente en tu velo/

En tu inefable vuelo de paloma bajo abiertos soles
dejas en mi oído apelmazadas palabras de rumores,
los ojos celosos de la noche te ven con codicia
mientras escribo mi simple dialéctica sobre tus hombros
de llaves/ Así entraste con tus manojos de bordes,
como una salvaje rosa abierta en mis desvelos/

Mi abismo de carne tropezó la senda de tu sino,
con tus curvas de vuelo ibas oteando el sitial del nido.
Hábito delirante de diáfanas pupilas giran reflejas tus canicas.

Ya eras raíz de lumen en mi frente/
Necesidad de hambre, inmortalizaste mis manos
en coágulos de amante sangre y opimas espigas/




De LLUEVE EL VIENTO EN LOS TEJADOS-  A publicarse en julio 2019 - Ed. PALIBROS - N.YORK - EEUU
Hecho el Depósito según la ley 11-723- registro de autores.


GRISES LÁGRIMAS -- POEMA DESTACADO POR SU CALIDAD LITERARIA EN UNIÓN HISPANOMUNDIAL DE ESCRITORES- SEDE TRUJILLO – PERÚ










Gris sobre gris es tu triste primavera
de ternuras que me has otorgado
con sabor a lágrimas de nubes espesas
en esta nebulosa del alma recala la tristeza.

Manos fueron de dicha en noches irreprochables
pero el fuego de la piel se fue desvaneciendo,
en este pabilo solitario mi sombra se recuesta
y mi corazón si vistió en boato de lentejuelas.

La lluvia opaca empaño las ventanas,
neblina hospedada en el recinto
un retrato sepia dejaste en tu olvido
y mis manos subastaron el oro del trigo.

En auroras que inauguran las mañanas
quizás algo te odie, pero llueve en mi añoranza
y tu figura suave de seda no ha venido.
En luz prismática fueron ilusiones falsas.


De LLUEVE EL VIENTO EN LOS TEJADOS-  A publicarse en julio 2019 - Ed. PALIBROS - N.YORK - EEUU


Hecho el Depósito según la ley 11-723- registro de autores.

TENDIDOS SUS CABELLOS





Tendidos sus rubiales cabellos
en un pajar de pupilas colmadas,
vi pasear sus curvas baldías
la cintura habilitada.
invisible era al ojo ajeno.

Acopió en mi piel
la diáspora de sus pueblos,
hecha de luces eternas
con su soledad iluminada
era el rubial de sus cabellos
el consorcio de mi abrazo,

La tenue caricia de venas
ribetes de sábanas
glaucas.
Venia con retinas
en detención de chaflanes
tenían sus venas curvas
fluir de acequias constantes.

En somnolencia de monólogo
la lengua era un dilate
de abiertos parpados,
eran sus acalladas manos
bálsamo de mis heridas.
Exilió del aire mis angustias
con vocación de viento,
soplo de fuelle en su contexto
carbón mineral que al fuego
moldeó en aguas del alhambra
la sensual curvatura del disenso.

Era su voz plena la lentitud
cenagosa del barro
tan próxima a mis huesos
con la arcilla de carne fraguada
era estrépito estertor sobre la tierra calma,
cenizas al humo del incienso.

Melisma de incendio en beatitud
gozosa
caudal torrentoso de riadas
en pacífica calma.
De vórtices huracanados
ápice de calmo sosiego
sin memoria,
ni gata fuera de tiempo
en ausentes raíces del cielo
yacía entre la luz y la sombra
la transparente beatitud
que respeta la plenitud del silencio.


De LLUEVE EL VIENTO EN LOS TEJADOS- a publicarse julio 2019 - Ed. PALIBROS - N.YORK - EEUU

Hecho el Depósito según la ley 11-723- registro de autores.

INFANTES


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Celeste diáfano como las praderas del cielo,
entonces las calles eran un juego de barro.
Nos sentíamos invencibles borregos
en la presencia dórica del pasto.

Pasábamos extensas horas
en el potrero pateando la única pelota del barrio,
tan sencillo era conquistar
sueños paradisíacos,
nos reconocíamos por el mote
sin mirar los rostros
registrábamos los nombres.

Pasmada sensación infante,
los cuerpos se alejaron,
desaparecimos tras los árboles
sin saborear el sexo,
ni el cosquilleo de enamorarse
de una zagala constelada
que nos perturbara al mirar.

Entonces se abrieron nuevas dársenas,
cada bajel viró su rumbo
hasta algún puerto de antípoda madrugada.

Hoy regresamos en comunión de caterva,
de distantes tierras sin nombres.
Con festejo coloquial de opuestos horizontes,
bajo un solsticio, nos congratulamos con asado y vino
bajo el última parral con frescor de hoja reverdecida.

Eran tan gruesos los eslabones de la amistad
que al cerrado abrazo comprendimos
el valor de la infancia compartida.





Del libro DIEZ POETAS SUDAMERICANOS- – Concurso ed. PALIBROS – julio 2016 - N.Y.


LA LUNA FUE TESTIGO







Testigo del beso fue la luna
antes que las aristas del astro amanecieran
meciendo venideros sueños de cuna.
Fueron dos cintas núbiles desplegadas
saliendo de su encierro,
cubriendo esa tromba que cepilla
la existencia de la piedra.

El rumor de la brisa habló por ti compañera
cuando abrimos los marcos de las troneras.
con la suavidad que domina la hoja.
En las ramas planas nos secuestra
la araña que trama este sentimiento
y pacientes mariposas fisgan el momento.

No hubo prisa camino al tálamo,
los labios apasionados fueron sigilo de orquesta,
aleteo profundo de gaviotas
flotando los arcos de tus cejas.

Tú eras el cuerpo de la última estrella consistente,
éramos dos pieles de cuarzo cimbreante
indómitos becerros de latir enamorado
y en el cuarto fuimos interlocutores del amor y en la esencia su amo.


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De"Fuera del tiempo"


Ed, PALIBROS Hecho el Depósito según la ley 11-723- registro de autores.