Nos miramos y deseamos
Nos deseamos sin mirarnos
Nos estremecemos al rozarnos
Nos rozamos enrojecidos de
éxtasis aun sin rozarnos.
Nos hablamos y preguntamos
como a los síntomas
Nos palpamos como a los
signos
Desnudos y tocando
Preguntas que para otros
oídos suenan a escándalo.
Tu femenina enfermedad es mi
adicción
Tu adicción es mas profunda
y contagia.
Nos incrustamos con las
pieles
Penetrándonos con los poros
Permutamos nuestras almas en
canje filántropo
Adosando los corazones en un
solo latido
Los cuerpos refrigerados de
alientos
Se hacen febriles de
caricias cuando
Devoramos los suspiros
incendiados.
Nos pertenecemos con el aire
del respiro
Tu boca trasfunde suero en
mi arteria de lengua
Y mi vena dilatada baña tus
muslos azules.
Tu brazo de amor es tan
largo que el pronostico es incierto
Mi labio enamorado tan
amplio que la diagnosis es presunta
El extenso cuello adosado en
uno
es de cisne macho y hembra
Con un cuadro tan extraño de
diagnostico reservado.
Seguro eres mi enfermedad
crónica de tesoro y usufructo
Aun no clasificado
porque la sudorípara
epidermis
Propia de mi costanera de
playa
Se escama y renueva al
instante y
La verde pared de mis venas
verdes y salobres
Y mi arteria cardiaca tan
inmensa que no lleva nombre
Trasvasa pintura roja a tus
ojos acuáticos de sirena vampiro
En tus pelos de alga donde
olvide una pestaña.
No hay comentarios:
Publicar un comentario