sábado, 10 de noviembre de 2018

AL HORIZONTE

·          

   

Como un leal reloj eterno 
La vida escoge del amor su instante predilecto,
Los hijos del ébano irrumpen el verdor de la hierba
Como simbólico himno pictórico de amantes.
Dos cuerpos distintos en hiedra de eslabones íntimos
Con la mirada futura al blanco horizonte del nido
El deseo inmerso en carne, sangre , hueso y alma
Con la deseada vista de la progenie múltiple.
Siento mis pasos deambular con ellos
La tierra mitiga su dolor de camino

y cuadrilátero de coloridas estaciones. 

Descargar el abierto cielo su fuerza en su figura de cuerpos
un amor ofertándose al otro en una subasta compartida
Tiempo de los brazos del macho, 
minuto esencial en la cintura de la hembra.
Van surcando la tierra horadada plantando la simiente
con la mirada de dos polos opuestos.
Norte y sur imantado de diferente chaflán y estructura
Dejando al silencio sus expandidos gemidos
Con los osmóticos sudores embebidos
Bajo la cresta candente del sol y sus cornisas
Amparados en la risa de medialuna brillante escondida
Fecundando gérmenes del camino donde la tierra traspasa sus potestades 
al blanco horizonte de intimo amor y profano roce
donde las pieles exprimen sus frutos de ocales.
Como potro y su par hembra
sueltan su amor y sexo redondeando los nuevos huevos de policromía universal.
Tierno amor conjugado de rojo sangre 
Bordeando el balcón al filo de cornisa del delirio.
Llevando el amor ambulante en sus espaldas y
los pechos inundados de polen con su amor de barbarie y bautismo.




No hay comentarios:

Publicar un comentario