Territorio marino, regiones que he deambulado,
Mas allá del oro trigueño que viste tus campos
son mis manos de arcilla que te celebran en
abrazo.
Te toco y percibo el fuego ardiente en las
cumbres,
cimas donde los pájaros ni las bestias han
trepado.
Con mis dedos almibarados rozo tus picos
amatistas,
la maleza del pubis acicalado,
la concavidad lunar de tus axilas,
los ríos donde los besos quedaron sumergidos.
Nadie más que yo, grácil criatura,
conoce recónditas lugares de campanas
solitarias
ni la luz ebúrnea de tus labios carnosos.
En esta largo viaje de amarte sobre el agua de
las violetas,
habré de besar tu boca fría y morir beso a beso
en los racimos de tu cuerpo.
Hija del fuego eres amor,
consentida estrella en noches de relámpagos
perdidos,
en tus ojos crepusculares lidian
aguerridas llamas de tus pueblos infinitos.
Recuéstate planicie rural, becerro de mis
lagos,
extiendo mis tajamares en el lecho que
peregrinan
tus sinuosos meandros
y te acopio, heredera de pontos profundos.
Timón de mi velero,
dulce látigo que azuza tinieblas y espinos.
Luna plena de atributos,
iris donde los faros guían mis navíos
cuando naufrago
tu cuerpo oceánico
y navego canales purpúreos.
Hoguera que se bifurca en dos columnas de
silencio,
donde la llama crepita envuelta en eco
nocturno.
Hojas de brisa caen en los estuarios de mi
alma.
y mi alma crece como el derrubio se adhiere en
el pedrusco.
En todo lo que late vives, silente rama, esplendor de alerce.
Poema de mi libro PASIONARIO -Ed. ROJAS BOGLIACINO- Prov.de Entre
Ríos- Argentina
Publicado 2013- Hecho el
Depósito según la ley 11-723- registro de autores.

No hay comentarios:
Publicar un comentario