jueves, 22 de noviembre de 2018

TE HABITO DE GEMIDOS





Temblor de cuerpos,
dos labios de fresa cultivada
cobijan como celosas redes
el capullo del cerezo.
Placer lento en las palmas,
en la hoja dulce del pimiento.
Retomo el abismo de tu boca,
me fundo
en la humedad de tu lengua,
y entiendo porque dios
no lo halla en pecado,
y Satán sin poder
me mira envidiado.

Voy habitando
de gemidos tu cuello
que es mi garganta de boca.
Mientras el vértigo
de los truenos
calla el mínimo sonido
te copulo con mirar sombrío.
Te nutro de aliento agitado

mientras tibiamente reposas en sigilo.

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