sábado, 9 de noviembre de 2013

QUE OSCURA TU ALMA Y TU COCINA



Se ven tiesos tus pechos
tras la verde remera/
Parecen tan cultivados
como las flores brillantes
de tu jardín/
Seguro el rocío en tu ausencia
hizo su apariencia fértil.

Veo tus piernas
como la pulpa del manzano de tu puerta
apurado a renacer
al soplo de la ultima primavera
cuando las hadas andaban entre tus piernas

¡Pero está tan oscura tu cocina!
Que sin ciencia ni lupa,
por el hueco de tu alma
las veo de color gemelo.

La ceniza...

¿Es del fuego quemado
o del ultimo temblor de tus manos?
Cuando andaban tus palmas empujando
las lavas de los balcones/

Decime...
Si salimos a caminar...
¿Arderá de nuevo tu alma?

Date la oportunidad/
Antes que la lluvia
de tus lagrimas apague el fuego/
Porque para moldear tu boca de ruina
habré de buscar un talabartero.



No hay comentarios:

Publicar un comentario