En secreto llegas
descalza agua silenciosa,
trasvasas los muros
de venas.
Despierta mi fulgor en el incendio
de todo lo que tocas,
entre las fisuras de mi cuerpo
tu boca son dos bocas de avidez prendida.
Es verdad que el dulce trigo de tus belfos
fue horneado en el adobe?
Me despoja en láminas
estas ropas de piedra encendida.
Solo quiero la sinceridad en la respuesta
ya que mi pregunta es honesta.
Cuantos fecundos sépalos traes en esa boca
que consume en inútil lucha,
tu eres la soledad fortalecida.
La sed que acucia en esos labios
que no se subastan
porque mis piélagos han comprado
todo lo vivo en la forma de tu boca.
Tiránica madera,
lejía que pule mis membranas,
viento de hábito que me ahoga
hasta el frenesí de tu espalda.
Rotunda danza,
baile de oleaje submarino,
golpeas mis pecho desértico de voces y
lo pueblas en aldeas de gemidos delirantes,
Caderas ambulantes
que en mi tacto producen bellas formas,
percibo el brillo universal en tus ojos nupciales
donde la vencida tierra cede sus bodas cenicientas
Invádeme corsaria porque el fluido de mi boca
existe en tu lengua de fermento y
solo pronuncia las silabas recónditas
de tu silueta que a mi letra conmueven.
impalpable, llena, delgada y ensanchada verbena.
Eres humo de mi sangre que por mis poros brotas,
Sustancia labial despótica,
enmudeces mi habla
en la frontera de tus pechos,
eléctrica barrera de fierro abierto,
frente de mi cauce donde mi cuerpo se inquieta
Me detengo en la forma que engendras
entre el ungido de mis cejas,
Vivo en tu sueño y con tu alma respiro,
dame tu forma tónica en esa
madrepórica mortal que son la pulpa
de tus labiales
Préñame de tus cerezos que
al reconocerte me conozco
cual ese abismo de miedo
que me convoca en la cima de tu aliento/
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